sábado, 10 de octubre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Mi nombre es Laura Patricia Rivera González, curse la carrera de Licenciado en Informática hace más de 16 años en la UABC (Universidad Autónoma de Baja California), y desde antes de concluir la licenciatura comencé a desempeñarme como docente, me gusta mucho mi profesión, pero desde niña en mi mente estaba la idea de un día ser maestra, soy informática de profesión pero docente de corazón. Los caminos de mi vida de estudiante me llevaban siempre a estar apoyando a mis compañeros de clase de los diferentes niveles de estudio que iba cursando, a aquellos compañeros que tenían problema con alguna materia, y temas en particular, y muchas veces me vi frente al pizarrón explicándoles a mis compañeros muchos de esos temas con los que tenían problemas, creo que fueron estas experiencias las que hicieron que a través de una compañera de clase me ofrecieran un puesto de maestra en el área de informática en una escuela particular, así me inicie en la docencia.

Pienso que ser docente es una de las profesiones con mayor responsabilidad, pero también una de las pocas que te dejan tantas satisfacciones, pues el tener contacto diario con cada alumno me permite crecer como persona, y no solo enseñar, sino también aprender con ellos. Me siento muy orgullosa de ser profesora, de contribuir con un pequeño granito de arena en la formación de miles de ciudadanos que en su mayoría son y serán hombre y mujeres de bien, que lograrán sus metas y que además contribuirán a que su comunidad y en consecuencia su país mejoren día con día.


El ser profesora a nivel medio superior ha significado un gran reto, ya que los jóvenes a los que preparamos están en una etapa crucial de su existencia, y por ende nuestra responsabilidad es mucho mayor, por eso el prepararme día con día es una de mis responsabilidades porque solo así podemos ser buenos guías de nuestros alumnos y contribuir a la formación integral de los mismos.

El ayudar a nuestros alumnos apropiarse de todo lo bueno que les permitirá afrontar la vida con mayor facilidad es un trabajo arduo y nada fácil , pero que cuando se ve el fruto de ese esfuerzo en cada nueva generación que recibe su certificado de terminación de la preparación a nivel medio superior lo considero también un logro personal.
Es satisfacción ver egresar a cientos de estudiantes cada ciclo escolar, y que seguirán muchos de ellos preparándose para ser adultos que al igual que nosotros serán parte del engranaje que hará que todo camine a un México mejor. El reconocimiento de los alumnos hacia mi trabajo es otra de mis satisfacciones pues eso me dice que no lo hago mal, pero es también el estímulo y el compromiso para seguir preparándome y poder ser mejor profesora y así enfrentar las exigencias de este nuevo siglo en el área educativa, seguir además avanzando en este proceso de mejora continua a nivel medio superior.

Puedo decir que no hay insatisfacciones, pues lo que podrían serlo se convierten en áreas de oportunidad, en cosas que se pueden mejorar y que despiertan siempre mi creatividad y las ganas de cambiar situaciones, mecanismos, formas de hacer las cosas, y que hacen que podamos ser docentes que aportemos a que las cosas cambien para bien, siempre en pro de una mejor educación para los jóvenes que son el futuro de nuestro país.

1 comentario:

  1. Me encanto como hablabas acerca de la docencia, y me gustaría colaborar con tu comentario, definiendo a la docencia como un aprendizaje constante y permanente, que nunca se acaba y que ocupa la vida entera de las individuos.
    Pues anteriormente el graduarse significaba llegar a una etapa de “aprendiz” de un oficio que empezaba a ejercer o bien el cierre de un periodo de aprendizaje, en la actualidad solo marca el fin de una experiencia, ya que se espera el aprendizaje en perene continuidad.
    De esta manera se genera el amor por el aprendizaje, y sentiremos la necesidad de seguir aprendiendo.
    Felicidades por tu blog...

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